PREVENCIÓN
DE ACCIDENTES
La prevención se puede realizar
· En el consultorio
· En la institución en la cual desempeñen sus actividades,
· En los medios masivos de comunicación así como charlas en
establecimientos educativos y otras entidades involucradas en
el tema
Como material de consulta y educación para estas actividades
esta en las filiales de la Sociedad Argentina de Pediatría el
"Manual de Prevención de Accidentes"
Nota
Suplemento para el Interior del Diario La Nación
Miércoles
4 de febrero de 2004
Vida Cotidiana
Erróneamente se cree que los accidentes
en los niños son fortuitos
¿Sabía
usted que en el 2001 murieron 6.003 niños debido a lesiones
por accidentes? ¡Sí, leyó bien: seis mil tres niños!
Para
que tenga una idea comparativa, es como decir que durante ese
año se cayeron 15 aviones con 400 niños a bordo y no sobrevivió
ningún pasajero.
El
Boletín "Salud Materno Infanto- Juvenil en cifras" SAP-Unicef
2003 publica que durante el año 1999 murieron en Argentina 21.026
niños. De ellos, 6.003 murieron por accidentes.
Por
otro lado, según el registro de Trauma Pediátrico, uno de cada
tres niños queda con una secuela después de ocurrido accidente.
Detrás de cada cifra hay una tragedia oculta.
Lo
invito a que piense lo que acaba de leer y medite luego su contenido.
En
nuestra cultura existe una enraizada idea de que los accidentes
son fortuitos, eso es un error. Es necesario darle a este flagelo
un nombre apropiado: trauma, enfermedad. accidente o lesiones
por causas externas, que ayudará a cambiar este erróneo criterio
de "casualidad" por el que corresponde: "causalidad" El término
accidente, entendido como un evento que ocurre por casualidad,
debe ser abolido del uso diario, porque relaciona la causa al
azar, a la mala suerte o al castigo de un ser supremo.
En
cambio, el trauma ocurre por factores como el humano, el mecánico
y el medio ambiente, que por lo general coexisten, y por ello
es a veces difícil definir con exactitud cuál de ellos predomina
en un determinado acontecimiento. El trauma es un hecho que
es consecuencia de una acción por comisión o por omisión. Sabemos
que hay un proceso previo al accidente; su presentación "por
sorpresa" es mera apariencia. Las lesiones son acontecimientos
definidos, corregibles, con riesgos de ocurrencia específicos.
¿Se
pueden prevenir los accidentes en general y en los niños en
particular? Sí. Se pueden prevenir. Es muy importante recordar
que todos los accidentes son prevenibles y que, por lo tanto,
se pueden evitar. Los accidentes son "imprevistos" en tanto
ocurren porque no existió preparación para evitarlos. Pero esto
no quiere decir que los accidentes sean en sí mismos "imprevisibles".
El uso del sentido común, la prudencia, y el conocimiento de
los factores de riesgo y del ambiente constituyen la base de
la prevención primaria.
Podemos
afirmar que todo integrante de una comunidad es responsable
de una manera u otra en la prevención del trauma; sin embargo,
el control de las lesiones por causas externas requiere un trabajo
conjunto de un amplio grupo de disciplinas y sectores de la
vida social y económica de la sociedad.
La
tarea se ve favorecida por una mayor educación y difusión de
lo que significa esta enfermedad, que es la primera causa de
muerte y discapacidad de los niños y adultos jóvenes de Argentina.
¿De
qué manera podemos contribuir para la disminución de los accidentes?
La organización de la sociedad nos permite distinguir distintos
niveles de acción en la prevención. Tenemos que empezar por
las actitudes individuales. Cada uno debe entender que los traumatismos
se pueden evitar y que para ello necesitamos un cambio de actitud
mental. Pensemos de qué forma cruzamos las calles o cómo usan
la bicicleta nuestros hijos, meditemos si los niños en una pileta
son observados permanente, reparemos si los balcones tienen
protección, consideremos cuál es nuestro estado físico y psíquico
al conducir, etc.
Alberto
E. Iñón
Cirujano Pediatra del Hospital Italiano de
Bs. As.,
presidente de la Subcomisión de Accidentes de la Sociedad Argentina
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