
Al fuego no hay que temerle sino respetarlo
Es una publicación de Editorial Río Negro SA.
Miércoles 21 de diciembre de 2005
Los accidentes con pirotecnia rara vez resultan mortales. Las quemaduras suelen revestir diferente gravedad. El uso de la pólvora, del fuego, de los colores y del ruido como elementos festivos, es un invento chino.
A través de siglos esa tradición se ha mantenido, se ha exportado y ha sido adoptada en muchas partes del mundo, lo cual parece hablar a las claras de lo absurdo de querer desterrarla o de prohibirla.
En nuestra cultura, esas imágenes y esos ruidos están indisolublemente ligados, por lo menos, al festejo de la Navidad y el Año Nuevo.
Pero aunque no siempre tenga consecuencias, las fiestas y las aguafiestas muchas veces vienen por el mismo lado. La verdad de perogrullo es inevitable, y jugar con fuego no deja de ser eso : jugar con fuego.
Del total de los niños accidentados por problemas con la pirotecnia, estima el doctor Alberto Iñón,cirujano pediatra que preside la Asociación de Prevención del Trauma Pediátrico y es miembro honorario de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), un 40% correspondería a quemaduras en las manos y los brazos, un 20% a quemaduras en la cara, y el resto se reparten entre tórax y abdomen y los miembros inferiores. "En general las quemaduras por pirotecnia pocas veces son mortales -admite-, pero dejan secuelas muy importantes".
"Hay lesiones que son gravísimas, como por ejemplo las de los ojos", destaca Iñón, "y hay otras que son graves también pero no se les presta atención", agrega en referencia a las propias explosiones cerca de los oídos, capaces de generar hipoacusias permanentes. La gran polución sonora de las grandes ciudades -superpoblación de bocinazos, sirenas, motores y máquinas- colaboraría a que esto último sea minimizado como problema, sostiene.
"Lo primero que uno puede decir es que no es bueno que la pirotecnia sea usada por manos inexpertas, y en ese sentido los chicos son inexpertos, porque no conocen el manejo y porque a veces, no tanto sus reflejos, sino su capacidad de reacción ante una situación determinada está disminuida. Y así es como se producen las lesiones, que no me gusta llamarlas accidentes, porque no tienen nada que ver con cosas del destino ni con la mala suerte, sino con la imprudencia, con la negligencia."
Los elementos pirotécnicos atraen, y en medio de esa atracción la gente no siempre se fija en lo que compra.
En la Argentina, los artefactos de pirotecnia deben estar categorizados y aprobados por el Registro Nacional de Armas (Renar) y también, debido a que en rigor se trata de explosivos a base de pólvora, por la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM).
Pero la realidad indica que en el país se consume pirotecnia "trucha", y en cantidad. La segunda recomendación que da este especialista en prevención de accidentes, por lo tanto, es que si efectivamente se va a comprar pirotecnia, se verifique que esta cuente con la aprobación, "aunque cueste un poco más, ya que ése es elprecio de la salud".
Es conveniente, por lo tanto, que un adulto verifique en la cobertura del producto la leyenda "Autorizado por el Renar" o "Autorizado por la DGFM", además de la inscripción del número de registro que corresponde y los datos del fabricante o del importador del artificio.
Manejada por expertos en algún evento de los que cada tanto se organizan, es un seguro espectáculo de luz y sonido; a nivel del uso casero, empiezan las complicaciones relacionadas con la calidad de cohetes, petardos, buscapiés, rompeportones y cañitas voladoras, y con la habilidad para almacenarlos y manipularlos. Pero hay una tercera instancia sumamente peligrosa cuya existencia no se puede ignorar, y es el armado de pirotecnia casera : "Es bastante común que los chicos quieran inventar su propia cohetería, y armar pequeñas bombas caseras, rompiendo cohetes y juntándolos. Y se arman bombas poderosas, y yo hasta diría mutilantes."
Guarda y transporte
En cuanto a las circunstancias de almacenamiento, el doctor Iñón recuerda que la pirotecnia no puede estar en lugares cercanos al fuego, o donde exista mucho calor. Tampoco allí donde exista la posibilidad de que exista algún golpe que actúe como potencial detonante. Para evitar accidentes, conviene no repetir las formas más comunes en que estos se producen :
. No hay que llevar pirotecnia en los bolsillos : tanto el calor como un golpe pueden hacerla estallar.
. No encender una mecha y sin saber cuánto tiempo demorará en consumirse y explotar el artefacto.
. Jamás tirar petardos encima de una persona o utilizar "buscapiés" de manera dirigida.
. No colocar latas o botellas sobre el explosivo para aumentar el efecto
sonoro: pueden convertirse en proyectiles en el momento de la explosión.
Algunas recomendaciones
. No encender elementos de pirotecnia en la mano; hacerlo en el suelo es más seguro.
. No volver a encender artefactos que se hayan apagado.
. Las explosiones deben efectuarse en lugares abiertos, lejos de garrafas, estaciones de servicio o de cualquier producto inflamable.
. No utilizar envases de aerosoles.
. Las estrellas y bengalitas para niños, aunque son inofensivas, sólo hay que tener cuidado con no acercarlas a los ojos cuando están encendidas.
La reglamentación para la venta y el almacenaje en locales y puntos de venta está fijada a su vez por el Renar (www.renar.gov.ar).
Ante un accidente
Si ocurre una quemadura con pirotecnia, se debe concurrir urgentemente al centro de salud más cercano, sin intentar tratamientos caseros. "A lo sumo, se debe cubrir la herida con una gasa estéril", señala Iñón.
El agua fría, en todo caso (sin usar jabón), puede ser útil para paliar el avance de la lesión, porque detiene el efecto del calor antes de la atención hospitalaria, pero "no es bueno", según el especialista, aplicar pasta dentífrica o aceites, como suele hacerse.
Si las ropas se encienden se debe apagar el fuego cubriendo con una frazada o haciendo rodar a la persona sobre arena o tierra.
Se puede obtener más información completa sobre prevención de accidentes por uso de pirotecnia, así como las recomendaciones sobre manipulación, seguridad y venta de este tipo de productos, en www.ptp.org.ar, o en www.sap.org.ar.
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