El
agua puede ser una fuente de gran placer, pero también un peligro
potencial.
Tengámoslo en cuenta este verano.
1)
INFORMACIÓN GENERAL SOBRE LESIONES NO INTENCIONALES
Los
accidentes son por lejos, la primera causa de muerte en niños.
Casi
la mitad de los niños que se mueren, fallecen por accidentes,
por lo cual la podemos llamar la gran enfermedad
Sin
embargo, a pesar de ser una de las enfermedades más importantes,
es una de las menos consideradas por la comunidad en general
y por los médicos en particular.
Los
accidentes no sólo producen más de 2000 muertes por año de niños
previamente sanos, sino que deja 20.000 discapacitados graves
por año, una cifra alarmante pensando sobre todo que se pueden
evitar.
Es
fundamental despojar la connotación casual y azarosa que los accidentes han tenido
y siguen teniendo en el lenguaje cotidiano, por el de cadena
de acontecimientos y circunstancias que llevan a la ocurrencia
de una lesión no intencional, siendo previsibles y prevenibles (Organización Mundial
de la Salud).
La
mejor inversión que una comunidad puede hacer por sí misma es
evitar que el accidente ocurra, para lo cual, la prevención
primaria es el método más efectivo para tratar esta enfermedad.
La
naturaleza previsible y prevenible de la enfermedad accidente
nos obliga a desarrollar programas hacia la comunidad a través de la información y de la educación.
El
conocimiento de causas o factores de riesgo nos permite actuar
anticipándonos y previniendo, tal cual lo hacen las vacunas
con otras enfermedades.
El
apoyo de los medios de difusión (diarios, televisión
y radio) a estas campañas es un factor clave para alcanzar notorios
cambios de actitud en la población.
Nos
gustaría encontrar en los medios masivos de difusión, ese nexo
que nos permita llegar a la población, para poder decirles a
todos: LOS ACCIDENTES SE PUEDEN EVITAR,
son previsibles y prevenibles.
Para tener en cuenta:
El
agua constituye uno de los lugares más frecuentes de accidentes,
sobre todo relacionada a la natación en piletas o fuentes de
agua naturales (ríos, mar, lagos, etc.), bañaderas, etc.
Sin
embargo, se debe recordar que unos pocos centímetros
de agua ( 5 a 10 cm) son suficientes para que un niño se ahogue.
Pileta
de natación
Las
piletas de natación constituyen un sitio muy frecuente de ahogamiento.
Si bien sirven para la recreación y placer, hay que recordar
que constituyen un peligro real para los niños.
Siempre
que exista un niño en la pileta debe haber un adulto responsable
cuidándolo, ya que un descuido de un solo minuto puede ser fatal.
Casi
el 50 % de los niños pequeños que se ahogan en piscinas han
sido vistos por última vez dentro de la casa. Pueden fácilmente
resbalar y caer dentro de la pileta sin hacer ningún ruido (zambullida,
salpicón, golpe) y no encontrarlo hasta que sea demasiado tarde,
cuando alguno de los adultos percibe su ausencia.
Recuerde
estas recomendaciones:
1)
El cerco debe medir 1.20m de altura.
2)
La separación entre los barrotes debe ser como máximo de 10
cm.
3)
Idealmente deben ser barrotes, ya que si es de alambre tejido
un niño se puede trepar.
4)
Debajo del cerco tiene que haber una superficie sólida (cemento
o ladrillo) porque si es de tierra se puede escarbar y producir
una vía de entrada. (Ej.: perro)
5)
La puerta debe tener un candado y revisar que este bien cerrada.
La llave debe estar a cargo de un adulto responsable y no de
hermanos mayores para no olvidarse de dejarla abierta. El 75
% de los ahogamientos en piletas con cerco tienen la puerta
abierta en el momento del accidente.
6)
Los niños pueden usar las sillas de jardín, maceteros, plantas
o árboles cercanos al cerco para treparse e ingresar a la pileta.
(si no usa las sillas apílelas o guárdelas)
7)
Las cosas que llamen la atención del niño como juguetes, pelotas,
colchonetas, etc., son una atracción para el niño cuando las
deja en la pileta o en el borde de ella e intentará buscarlas
con el riesgo de caer a la pileta.
8)
Los salvavidas deben ser seguros, o alitas (dobles) y deben
ser usados permanentemente
9)
Muchos accidentes ocurren con mucha gente en la pileta, no se
confíe, si muchos miran, nadie mira. Es necesario que solo un
adulto sea el responsable y no se descuide.
10)
Los adultos responsables en casas de familia donde existen piletas
deben saber hacer reanimación cardiopulmonar básica. Cuando
hay un ahogado, aplicar esta técnica luego de sacarlo de la
pileta es fundamental para el pronóstico.
En
el 75% de los ahogamientos no se había tomado ninguna medida
preventiva, las más importantes son la supervisión cuidadosa,
que la pileta tenga cerco y no olvidarse la puerta del cerco
abierta.
Los
niños se ahogan tanto en la pileta propia como en las de los
vecinos, por lo tanto debemos exigir legislaciones gubernamentales
y locales que obligue el uso de cerco en todas las piletas de
natación.
Si
Ud. desea que su hijo concurra a un programa de natación, centre
sus expectativas en el juego, el pasatiempo (y no en el aprendizaje
propiamente dicho) y una vez que su hijo esté en condiciones
(usualmente alrededor de los cinco a seis años) y si él lo desea,
inclúyalo en un programa de aprendizaje propiamente dicho (lecciones
de natación).
Recuerde
que el aprendizaje de natación no significa que su hijo esté
seguro en el agua.
También
recuerde que, aunque su hijo sepa nadar, necesita ser supervisado,
vigilado y observado continuamente, ya que aunque sepa nadar,
se puede ahogar igual.
Niños
durante el primer año de vida.
El mayor riesgo lo representan:
.
las bañaderas
. las caídas en grandes recipientes
. baldes encontrados cerca de la casa.
Jamás lo deje solo en la bañadera, ni para atender la puerta
o el teléfono ya que pocos segundos bastan para que se ahogue.
Escolares
(5-12 años)
1.Nunca nade solo.
2.Nunca se zambulla sin el consentimiento previo de un adulto
que conoce la profundidad del área.
3.Siempre use un salvavidas cuando está pescando, navegando,
esquiando o jugando en un río o arroyo.
4.Nunca nade alrededor de embarcaciones anclados, senderos de
lanchas o mientras están esquiando.
5.Nunca nade durante tormentas eléctricas.
6.No permita que su hijo use juguetes inflables o colchones
para agua en áreas profundas. Recuerde que éstos no deberían
ser usados en lugar del salvavidas, ya que ofrecen una falsa
sensación de seguridad y pueden ser peligrosos si se desinflan
repentinamente o quedan fuera del alcance del niño.
7.Use el chaleco salvavidas apropiado para el peso y edad del
niño cuando está en áreas profundas o cuando navega o realiza
un deporte acuático. Recuerde que el uso de los mismos no reemplaza
la supervisión de un adulto.
Los
adolescentes tienen nociones o saben nadar, aunque la mayoría
piensan que nadan mejor de lo que realmente pueden y no valoran
adecuadamente las corrientes, profundidades de las aguas y su
propio estado físico.
La mayoría de los accidentes ocurren en lugares no supervisados
como ríos, diques, estanques, como resultado de severas lesiones
producidas por zambullidas en áreas de escasa profundidad o
con objetos flotantes o sumergidos, golpes contra el fondo de
piletas, saltos desde trampolines o nadando bajo los efectos
del alcohol u otras drogas. |